Toma decisiones y… ¡ARRIESGATE!

Hace unos días una persona me preguntó algo que me hizo reflexionar.

“Luis ¿aún crees que fue buena idea irte a estudiar la Maestría? Digo, para montar un negocio no te piden titulo, gastaste dinero y perdiste 2 años que bien podrías haber aprovechado en tu negocio.”

Ese pequeño comentario causó una revolución en mi cabeza, pero no, no el tipo de revolución que piensas. No hubo drama, y mucho menos arrepentimiento. Con el comentario de esta persona me di cuenta de cuanto miedo tenemos de tomar decisiones precipitadas y que parecen poco seguras. Tampoco te estoy diciendo que no tengas miedo y te avientes de un puente, a la brava.

El trasfondo de esta historia radica en mi último año de universidad (2015). Me di cuenta que había entrado en una zona de confort y que, si quería impulsar mi negocio tendría que echar mano de herramientas nuevas, las cuales no tenia. Así que sin más llené mi carro hasta el techo con mis cosas y comenzó la aventura. Claro, después de un proceso largo –y burocrático- de tramites, entrevistas, exámenes, etc.

—Hago un paréntesis aquí, todo esto sucedió teniendo 23 años, viviendo en Piedras Negras, Coahuila, y la Maestría era en Puerto Vallarta, Jalisco (1300 KM de distancia) y sin haberle consultado nada a nadie, ahora que está más claro todo, continuemos.—

Ya estando allá, aprendí (a la mala) que el drama no te lleva a ningún lado y que, el tiempo vale mucho más que cualquier cantidad de dinero. El tiempo bien invertido en cosas que te apasionan y que disfrutas, no hay salario que pueda reemplazarlo.

“El mexicano es dramático. Es increíble que si van al Oxxo se quejan de que hace frío, salen y se quejan de que hace calor. Su dramatismo es su peor enemigo”

Hasta la fecha me resuena en la cabeza esa frase.

Me la dijo un serbio mientras me comía un hotdog en lo que parecía ser un puesto en forma de combi de VW.

Todo esto sucedió hace ya más de 2 años y vaya que han cambiado las cosas. Aprendí cosas que la universidad jamás me hubiese enseñado, adquirí experiencia, aprendí a controlar el drama, a ver mi entorno de otra manera. Sin dramas.

¿Te imaginas qué hubiera pasado si el miedo me hubiese detenido? Estoy seguro que no estaría escribiendo este articulo.

Con todo esto quiero decir que si eres universitario, emprendedor, empleado o no, no tengas miedo te tomar decisiones. No le agregues más drama al asunto, o lo haces o no, pero te aseguro que no es el fin del mundo. Al final de cuentas todo te dejara una experiencia que podrás utilizar en un futuro.

Échame un grito 😉
Whatsapp: 878 109 6246
Email: [email protected]

Compartir:

Deja un comentario